viernes 24 de febrero de 2012

Porque me gusta

Wataru Yoshizumi. No hace falta presentar a Wataru Yoshizumi, la célebre autora de Marmalade Boy, el shoujo por excelencia. Automáticamente, relacionamos el nombre con historias de amor con formas geométricas imposibles (ríete tú de los triángulos amorosos). Porque me gusta, en este aspecto, no tiene nada que envidiar a otros mangas de la autora.

HISTORIA

Un poco celosa porque Mitsumi y Ebi-chan son pareja desde los 14 años, Moka busca un chico del que enamorarse en el instituto, que acaban de empezar. Parece que la suerte le sonríe al conocer a Yoshii, un chico de su curso, muy atractivo. Lo que Moka no entiende es por qué las otras chicas dicen que no lo querrían como novio para nada, y queda todavía más confundida al ser testigo de la frialdad con la que corta con su novia.

Por fin consigue hablar con él (después de mucho espiarle entre clase y clase) y se le declara, pero él la rechaza al enterarse de que está soltera. Y es que resulta que a Yoshii sólo le gustan las chicas que ya tienen novio, pero empezará a perseguir a Moka al pensar que su hermano es su chico. ¿Tiene Moka alguna posibilidad?

OPINIÓN

Empiezo a plantearme que soy rarita, porque Marmalade Boy me decepcionó porque la encontré sobrevalorada, pero en cambio me gustó Random Walk, obra que, por lo que he leído por estos mundos de Google, no fue del agrado de la mayoría de shoujeros/-as. La propia Yoshizumi escribe en un free talk que después de Ultra Maniac, un manga muy dulce y alegre, quería dibujar algo más serio o “triste” (pongo comillas porque por “triste” se entiende “sin happy ending”), ya que la obra anterior a Ultra Maniac era, precisamente, Random Walk, que también tiene un tono un poco agridulce.

El caso es que este shoujo podría haber sido un culebrón de estos que ponen después de comer, si se hubiera enfocado de otra forma: por ejemplo, que Yoshii realmente sea cabrón y salga con chicas con novio por despecho y sed de venganza porque le rechazaron en San Valentín y Moka sea una caza-fortunas que quiere casarse con él porque es el heredero de una gran multinacional, o algo así (si algún guionista lee esta propuesta de argumento, que me envíe un e-mail y por un módico precio vendería los derechos).

Pero no: el objetivo primordial de este manga es juntar a Moka y Yoshii, simplemente porque ella quiere un novio y lo quiere ya, y porque él tiene un trauma que necesita ser superado con la fuerza del amor. Y, para ello, tenemos que meter muchos enredos, muchos. Y a terceras personas que causen más confusión.

Pero, a pesar de lo tontos que me parecen tanto el punto de partida como las motivaciones de los protagonistas (y los protagonistas, también), el maga no me ha disgustado por un aspecto concreto: que entre Moka y Yoshii nace una amistad que, en cierto punto, para él se convierte en algo más importante que su necesidad de tener aventuras con otras chicas. Eso me pareció bonito, y la guinda del pastel la puso el hecho de que no quede del todo claro hasta el final si van a acabar juntos o no.

Porque me gusta no es ninguna obra maestra, incluso el dibujo de Yoshizumi no me acaba de gustar porque me parece demasiado estático (con la de años que hece que dibuja esta mujer…) y las portadillas son generalmente sosas, aunque en general se nota una gran mejora estilística con respecto a otros mangas suyos.

La edición española corre a cargo de Planeta, que respetó los dos volúmenes originales y el sentido de lectura oriental. Podéis encontrar los dos tomos por 6,95€.

miércoles 4 de enero de 2012

[Reto 2012] 50 tomos manga

Reto 2012: 50 Tomos MangaHe decidido participar en este reto que organiza x_luka de Los mangas de mi vida porque 1) me interesa y 2) así me obligo a mantener el blog más o menos actualizado.


La idea es leer un mínimo de 50 tomos a lo largo de 2012, empezando el día 1 de enero y con el 31 de diciembre como fecha límite. Os pongo mi barra de proceso, que de momento está a cero, en la barra lateral.

¡Animaos a participar!
Haced click en el botón de la izquierda para ir a las bases.

sábado 17 de diciembre de 2011

Hiatus, más o menos

Habréis notado una falta de actividad en el blog, y me parece que debo justificarla. Este último año he andado muy liada, entre el máster en la universidad y mi traslado a Austria (donde estoy viviendo y trabajando ahora mismo), así que he tenido poco tiempo para leer manga y menos dinero todavía para comprarlo, aunque me estoy planteando empezar algunas series en alemán. Ya veremos.

Así pues, dejo el blog en un estado de "casi-hiatus". Es decir: voy a seguir entrando de vez en cuando para actualizarlo, sobre todo para terminar las entradas especiales sobre las autoras, colgar algunas reseñas pendientes y hacer crítica de lo que voy leyendo por scans o incluso los temas de debate más polémicos (he desistido en intentar hacer entender a los vloggers que el inglés tiene una pronunciación muy irregular, entiendo que no todos hemos ido a una escuela bilingüe y que no todos los profes de lengua extranjera son capaces de enseñar como es debido -lo digo porque he trabajado de profe de inglés y ahora trabajo de profe de español como lengua extranjera, y veo cosas muy peores-).

Espero, pues, que sigáis entrando de vez en cuando para echar un vistazo a las actualizaciones. Gracias por leer La biblioteca de Umi!

martes 29 de noviembre de 2011

Hoy comienza nuestro amor

Sinceramente, estuve a punto de empezar esta serie en un momento de mi vida en que dejé de comprar manga "impulsivamente" (entiéndase: motivada por razones totalmente irracionales). El dibujo es precioso, sí, pero ni me llamaba la atención el argumento ni me suelen atraer los shoujos que trae Ivrea. Así pues, eso hace prever una reseña destructiva, ¿no? Nada más lejos de la realidad...

HISTORIA


Tsubaki Hibino tiene un objetivo clarísimo: quiere entrar al mejor instituto para ir a la mejor universidad. Por eso su vida se centra única y exclusivamente en los estudios: la idea de tener novio ni siquiera se la pasa por la cabeza, así que, a pesar de tener un gran talento para hacer peinados, ella nunca se arregla.

Cual es la sorpresa de Hibino cuando no solo entra en un instituto que era su última opción, sino que además es la segunda mejor estudiante. Tampoco ayuda el hecho de que su rival directo sea Kyouta Tsubaki, un chico ligón y muy popular entre las chicas pero con una actitud totalmente pasota y un aspecto excesivamente informal, coronado por una larga melena.

Enfurecida, Hibino lo convierte en su enemigo y tras varios enfrentamientos verbales, ella le corta el pelo (porque lo considera algo sucio e informal). Kyouta decide que, como castigo/forma de pago, ella deberá entregarle todos sus primeros momentos, entre los cuales, su primer beso.


OPINIÓN


Hoy comienza nuestro amor tenía todos los elementos necesarios para que no me gustara: una protagonista hostiable, un chico perfecto-pero-con-pasado-oscuro-gracias-al-cual-se-le-perdona-todo, un planteamiento sin sentido y un sinfín de situaciones que hemos visto mil y una veces en otros shoujos por el estilo. Así pues, ¿por qué no he podido parar de leer hasta terminar el tomo 11? (Y he parado porque no había los otros tres en la biblioteca, que conste).

Clarísimamente, lo ha provocado el desarrollo de los eventos. Insisto: todo lo que pasa en este manga pasa en tropecientos mil historias del mismo género, pero en la mayoría de casos los problemas a los que se tienen que enfrentar los protagonistas aparecen en el capítulo X pero al cabo de pocos capítulos se llega a la solución y no se vuelve a mencionar nunca más.

Sin embargo, Kanan Minami ha sabido mantener el "fantasma" de muchos de estos problemas a lo largo de los 11 tomos que he leído [ALERTA: POSIBLES SPOILERS]: por ejemplo, a pesar de ser la novia de Kyouta, los compañeros de clase de Hibino nunca la aprecian por ella misma y, si pueden, se siguen metiendo con ella. Por otro lado, hay algunos baches en la relación entre Hibino y Miho que quedan ahí, aunque ellas lo hayan hablado. Y un no muy extenso, pero sí considerable, etcétera [FIN DE LOS SPOILERS]. En definitiva, la autora no recurre a la misma estratégia para crear problemas una y otra vez, como pasaba en los últimos tomos de Hana Yori Dango o a partir del tomo 3 de Kaikan Phrase.

Además, una cosa que me ha gustado especialmente es que la historia de amor es más o menos versemblante. No obstante, no olvidemos que esto es un shoujo para adolescentes-casi-adultas (¿15 a 18 años?) y, por lo tanto, tiene algún "toque Disney" para que no sea tan cruel como puede ser a veces la realidad, aunque la autora no se queda corta a la hora de inventarse motivos totalmente absurdos e hirientes para separar a la pareja protagonista. Sin embargo, creo que muchas lectoras pueden sentirse identificadas con la protagonista por las dudas que tiene (sobre todo respecto al sexo) o por la reacción de los padres al hecho de que tenga pareja.

Como aspecto negativo tengo que criticar una minuciosidad (si ya me habéis leído antes, no os sorprenderá): la importancia que se le da al aspecto físico de Hibino. Ya sé que es uno de los contrapuntos principales para evidenciar las diferencias entre ella y Kyouta, pero se me hace un poco pesado que la critiquen solo por no querer ir al instituto como si tuviera que ir a la discoteca (es algo que no entiendo de las adolescentes en general: ¿por qué lo hacéis? ¿Vais al cole a estudiar o a ligar? -es una pregunta tonta para un shoujo, porque parece que las japonesas van a cazar maridos potenciales-).

Otra pequeñez es que [SPOILER] me hubiera gustado que Hibino hubiera mantenido hasta el final su decisión de llegar virgen al matrimonio: hubiera sido mucho más interesante, aunque me alegro que, cuando lo hacen por primera vez, lo hace porque está convencida de ello, no porque Kyouta la fuerce ni nada parecido (el chico es un poco insistente, pero supongo que es normal a esas edades) [FIN DEL SPOILER].

En cuanto al dibujo, es muy bonito y muy shoujo (ojos muy grandes, cuerpos muy estilizados, muchos detalles en el aspecto físico y la vestimenta de los personajes, protagonistas muy guapos...), y me recuerda ligeramente al estilo de Arina Tanemura, sobre todo en alunos SD para los momentos cómicos. Aunque tampoco es un detalle muy destacable porque la mayoría de autoras actuales tienen un estilo bastante parecido. Las portadas a color también son bonitas, con un predominio de los tonos pastel y del color azul (a la autora le debe gustar).

El manga lo publica en España la editorial Ivrea, que ya ha sacado 12 de los 14 tomos que parece que tendrá la serie en Japón, donde la autora la ha dado por terminada. El precio de cada tomo es de 8€. A ver cómo acaban estos tres tomos que me quedan por leer, aunque por mí se podría haber terminado en el tomo 11 perfectamente sin correr el riesgo de cagarla.





martes 8 de noviembre de 2011

Marmalade Boy

Parece mentira, pero hasta hace un mes no había leído LA obra de Wataru Yoshizumi entera. Estoy hablando, por supuesto, de Marmalade Boy, el manga que no solo catapultó a Yoshizumi a la fama mundial, sino que además abrió la puerta al shoujo en España.


HISTORIA

Los padres de Miki le anuncian, al volver de unas vacaciones en Hawaii, que han conocido a otro matrimonio, los Matsuura, y que han decidido divorciarse para hacer un intercambio de parejas. Pero todavía rizan más el rizo: las dos familias van a vivir juntas en una misma casa, así que, de repente, a Miki le salen de la nada un padrastro, una madrastra, y un hermanastro, el buenorro de Yuu.

A todo esto se suman los líos amorosos al más puro estilo de culebrón: Yuu resulta ser más amable de lo que aparentaba; el mejor amigo de Miki, Ginta, parece sentir algo más por ella; Meiko, la mejor amiga de Miki, tiene un romance con el profesor...

OPINIÓN



Pues tampoco hay para tanto con Marmalade Boy. Es decir, es un buen manga, sí, sobre todo si lo analizamos como el señor culebrón que es, pero esperaba algo más, a pesar de ser un manga de la Ribon. Supongo que tenía las expectativas muy altas porque, como he dicho anteriormente, es LA obra de Wataru Yoshizumi y tiene muchísimos fans. Sin embargo, creo que la autora tiene obras mejores (sin ir más lejos, Solamente tú, manga de dos tomos que no tiene nada que envidiarle a cualquier culebrón de estos que ponen por la tarde en la tele).

Me ha gustado la parte culebrónica, el hecho de que haya tantos enredos familiares en casa de los Matsuura-Koishikawa y la trama de Meiko con el profesor, pero, para mí, ganaría puntos si se hubiera desarrollado más esta parte. O incluso si el romance entre Yuu y Miki fuera un poco más intenso: me pareció un poco forzado lo rápido que empiezan a salir. Entiendo que es un manga que se publicó en la Ribon, pero ya que vas a rizar el rizo...

Ningún personaje me ha resultado especialmente carismático: Miki me ha caído mal la mayor parte de los tomos porque es un poco tonta, y Yuu no me parece el chico perfecto que debe ser el protagonista masculino de estas historias. No estoy de acuerdo con algunas de las parejas, concretamente con los protagonistas, porque no veo que haya química entre ellos. Además: HABLAD LAS COSAS, J***R! ¿Qué le costaría a Yuu, en un punto concreto del manga (que no voy a decir porque es un spoiler) contar la verdad a Miki y a sus padres? Nooo, tienes que guardártelo todo para ti y liarla más. Todos tontos.

Pero, insisto, no es un mal manga. Solo creo que está sobrevalorado por lo que representa en el mundo del shoujo: una historia cuyo anime ha dado la vuelta al mundo y que hasta ha sido adaptada a un dorama taiwanés. Pero con Marmalade Boy me pasa lo mismo que con Hana Yori Dango (o con tantos otros shoujos de mucho éxito): una historia que podría haber dado mucho más de sí se queda en un romance bajo en sal porque la autora se olvida de que los secundarios están ahí. Si les das sus mini-tramas, ¡desarróllalas un poco en vez de dejarlos ahí tirados cuando ya no sirven para la trama principal!

Eso sí: la edición kanzenban es muy bonita. Los seis tomos incluyen portadillas a color y extras, como entrevistas o imágenes promocionales. Además, el formato que han escogido para publicarla es muy cómodo. Publica Planeta a 9,95€ el tomo. La serie cuenta con un anime de 76 capítulos (en España, en los 90, lo llamaron La familia crece) y un dorama taiwanés. Puede ser que en mercadillos de segunda mano encontréis las ediciones en tomo normal, que recopilaba la historia en 8 tomos, o la versión en grapas, que constaba de 23 comic-books de unas 60 páginas. Ambas ediciones son de Planeta.






Un día de estos haré un estudio sobre por qué en los shoujos me caen mejor los secundarios y me interesan más sus historias.

martes 25 de octubre de 2011

10 años de Saló del Manga

El otro día, viendo el vlog de Miya, me acordé de que también hace 10 años de mi primera visita al Saló del Manga de Barcelona. Parece mentira lo rápido que pasa el tiempo... A pesar de que no he ido cada año al Saló (concretamente, desde que empecé la uni perdí la "regularidad"), pero me gustaría contaros cómo fue mi primer Saló, que poco tiene que ver con el del año pasado.

En ese momento, en 2001, tenía la tierna edad de 13 años y había descubierto el manga por pura casualidad en el año anterior al pasar por delante de la tienda de Norma Comics en Sabadell y comprarme un tomo de Sailor Moon. También fue de casualidad que me enteré de que existía el Saló, así que pasé allí la mañana y salí fascinada, con un tomo de Card Captor Sakura (no recuerdo cuál, creo que el tercero o el cuarto) y alguno que me faltaba de Sailor Moon, así como dos CDs con las bandas sonoras de ambas series.

A partir de ese momento, ir al Saló se convirtió en una especie de tradición: arrastré a mi mejor amiga y la convertí en fan a ella también; me hice amiga de una chica del cole porque descubrimos que a ambas nos gustaba el manga; conocí a un grupo de gente, entre los cuales Binilla, a partir de un encuentro en el Saló de 2003... y así hasta 2007, año en que empecé la carrera y que significó un punto y aparte en mi vida salonera. En 2008 fue el primer año que no fui porque estaba en Alemania de Erasmus, pero ya antes de ir había perdido gran parte del interés y en el Saló de 2007 noté que algo había cambiado... ¿sería la masificación del Saló?

En cualquier caso, el año pasado fui y, aunque ahora vivo (y trabajo) en el extranjero (otra vez), es probable que este año también vaya porque vuelvo a Barcelona por el puente de todos los santos. Si me véis, saludadme! (Tengo una retirada con mi avatar, siento no tener fotos de Salones anteriores que compartir con vosotros).

viernes 21 de octubre de 2011

[Especial Arina Tanemura] 3. Narración y personajes

Los mangas de Arina Tanemura casi siempre incluyen elementos fantásticos, ya que la autora se ha hecho un nombre en el área de las magical girls. Sin embargo, la mayoría de obras de este género resultan versemblantes porque suceden en un mundo real y contemporáneo: por ejemplo, tanto las CLAMP como Naoko Takeuchi sitúan a Sakura (Card Captor Sakura), a Hikaru, Umi y Fuu (Magic Knight Rayearth) y a Bunny y las sailors (Sailor Moon) en el Tokio de los años 90.

Arina Tanemura también nos lleva a Japón, en la mayoría de sus obras, pero un Japón muy particular: en Kamikaze Kaito Jeanne, crea un barrio/una ciudad (no queda muy claro) llamado Momokuri; en Time Stranger Kyoko, la Tierra se ha unificado en un único país; Full Moon es donde más parecido con la realidad vemos, pero encontramos un nuevo mundo paralelo en The Gentlemen Alliance. Pero, en general, Tanemura mantiene una de las "normas" no escritas de las magical girls: la magia existe, pero a menudo se tiene que esconder de los humanos "normales".

La autora suele confiar el protagonismo (como en el 99,9% de los shoujos) a una chica. En la mayoría de los casos, esta chica es muy alegre de cara al mundo, pero a medida que el lector la conoce se da cuenta de que, en realidad, esconde algún tipo de trauma desde la infancia o un secreto que será importante para el desarrollo y la resolución de la historia. Y para acudir en su rescate está el chico, normalmente un buenorro con quien al principio tendrá mala relación pero que resultará ser el hombre de su vida.

Estas chicas suelen ser muy enamoradizas, mientras que ellos son el "hombre perfecto", caballerosos y buenos en los deportes y en la cocina, siempre dispuestos a sacrificarlo todo por su dama. Un cliché, sin duda, pero que siempre funciona porque, no lo negaremos, nos encanta. También comparten una característica la mayoría de antagonistas, "los malos": ¿qué tendrá el tópico del pasado oscuro, que tanto le gusta a esta autora (entre tantos otros)?

La narración tiende a ser algo confusa: nos presentan un punto de partido para la historia (normalmente, una chica con poderes que debe salvar el mundo de algo muy malo, como en todos los mangas de magical girls), pero a medida que avanza la lectura aparecen personajes, monólogos interiores y situaciones que aportan un giro a la historia. No pongo ejemplos, porque serían spoilers, pero estos shoujos se publican en la Ribon, así que ya os podéis imaginar que la tragedia siempre queda suavizada y el poder del amor puede con todo. Precisamente esto es uno de los aspectos que le criticaría a la autora, si sus obras aparecieran en otro tipo de revista: los temas que se tratan son bastante oscuros, en comparación con otros mangas de la famosa revista.

Sin embargo, sí que creo que Tanemura debería pulir su estilo narrativo, porque a veces da la sensación de que sus mangas parten de una idea que ha tenido en el tren de camino a una reunión con los editores, y a medida que dibuja se le van ocurriendo nuevos temas y tramas, y los mete con calzador para que tengan un mínimo sentido. Concretamente, me pasó con dos obras suyas: Time Stranger Kyoko, obra con la que siempre he tenido la sensación que no triunfó por algún motivo y no dejaron que la autora desarrollara la historia por completo, de modo que la tuvo que terminar precipitadamente; y The Gentlemen Alliance, en cuya reseña podéis ver que Tanemura rizó tanto el rizo que al tercer tomo yo ya iba perdida (y, ahora que ya la he terminado, sigo pensando que este manga no tiene mucho sentido).

Y hasta aquí mi especial sobre Arina Tanemura. La próxima vez toca hablar de las CLAMP, el cuarteto de mangakas más famoso de nuestra generación.