jueves, 4 de noviembre de 2010

Saló del Manga de Barcelona 2010


Este año sí: ¡no me rendí ante la cola y entré! Después de cuatro años sin entrar, el pasado domingo 31 de octubre me fui a mezclar entre los otakus. ¿Por qué hablo de "los otakus" en tercera persona? Porque me he dado cuenta de algo, y es que ya no me siento identificada con el tipo de gente que va al Saló del Manga actualmente ni con el concepto otaku en sí. (¿Entonces para qué escribes un blog sobre manga? XD)

¡Mucha gente! Y eso que era domingo y se supone que no hay tanta...

Para empezar, de hecho, en este Saló me he sentido muy mayor y fuera de lugar porque justo delante de mí en la cola para entrar había un grupo de adolescentes disfrazados de personajes de una serie que, sinceramente, no sé cuál era (un shonen-hostias, supongo), mientras que años antes iba parándome cada medio metro para contemplar los cosplays, buscando reconocer el máximo de personajes y series posibles. Comentaba con un amigo que cada vez empiezan más jóvenes: fui a mi primer Saló con 15 años y era la excepción, y ahora la edad media es de 15 años. ¡Incluso había niños en cochecito y me ha llamado muchísimo la atención un crió que no tendría más de 7 años disfrazado de Son Goku! O igual soy yo que me he centrado en otras cosas y he dejado el manga tan aparcado que por eso me siento fuera de lugar.

Una vista típica del Saló y los stands desde el piso de arriba

Por otro lado no me interesaba casi nada. Ya pasé por mi etapa de "quiero tener un vestido de lolita" y ya me he resignado a no tener un kimono (aunque si pudiera comprarmelo lo haría), y desde que entré en la universidad aparqué la idea de tomar clases de dibujo en la Escola Joso (aunque, como mi carrera va de lenguas, sigo diciendo que tarde o temprano me pondré a estudiar japonés en serio).

Lo otro que no me interesaba, y eso no sé hasta qué punto sólo me pasa a mí o es algo generalizado, eran las novedades de cada editorial. A una entrada anterior mía me remito para justificar el por qué he reducido drásticamente mis compras de manga, pero es que ninguna, absolutamente ninguna de las series que se presentaban como novedad en este Saló me llamaba la atención.

De hecho, en el apartado compras ha sido el año más poco productivo. Sólo compré los tres tomos de Last Quarter de golpe, porque hasta ahora no los había encontrado en las tiendas, y unos pendientes muy bonitos hechos con tela de kimono. Vi que en varios stands hacían promociones para quitarse de encima mangas antiguos, algo que hacen desde hace tiempo en el Mercat de Sant Antoni (lo siento por los que no sois de Barcelona o cercanías y os ha parecido muy innovador), pero había pocos tomos que me interesaran de verdad. Sí que es cierto que estuve tentada de comprarme varios tomos sueltos de Nodame Cantabile, pero no quiero tener los tomos 2, 6 y 9 criando polvo en la estantería hasta que tenga la serie terminada.

Mis compras saloneras

No fui a la sesión de firmas de Wataru Yoshizumi, más que nada porque cuando entré a preguntar en el stand de Planeta sobre las 12.30h me dijeron que desde las 10 y pico estaban agotadas las "entradas". Y eso que las firmas eran por la tarde... Tampoco me entretuve a mirar las exposiciones ni el karaoke (de hecho, no sé ni si había karaoke el domingo, porque resulta que ya no lo hacen en el mismo recinto... aquí una que baja del huerto).

Ah, y un poco más y se me olvida que con la entrada te regalan un manga. Supongo que ya estarían agotados todos los del viernes y el sábado, porque cuando entraba escuché a alguien decir que le habían canjeado la entrada por un DVD de Hello Kitty. Yo tuve un poco más de suerte y me "tocó" un folleto con las 16 primeras páginas del primer capítulo de Cazadora de Espíritus por un lado y las 16 primeras de Princesa Hana*ka por el otro lado, ambas de Kayono. En blanco y negro, incluso las portadas. Pero es mejor que nada, supongo. De hecho, Cazadora de Espíritus me ha parecido interesante a juzgar por esas primeras páginas, así que buscaré scans y ya veremos.

¡Extra! Un amigo de la facultad (y que está conmigo en el consejo de
estudiantes) estaba en un stand del piso de arriba, al lado de
la Mangateca, y como se podían hacer chapas personalizadas,
hice esta para mí y otra idéntica para él. (FTI=Facultad de Traducción
e Interpretación... otaku no seré, pero friki, un rato xD)



3 comentarios:

  1. Yo tampoco me identifico con los otakus de hoy en día y menos con los niñatos/as locos/as que solo hacen que liarla y dejarnos a las personas que tenemos esta afición como subnormales...

    en fin todo tiene su lado bueno y malo, a mi si que me atraían algunas novedades, aunque yo también me he vuelto muy selectiva a la hora de comprar...nos hacemos viejas Umi XDDDD. besitos!

    ResponderSuprimir
  2. Jeje. Nerina, a mí me pasa un poco igual, también es que ya me he hecho un poco mayor (32 años) pero en fin, no me siento identificado más bien con la tipología que dice Binilla (y que quizás son los que más destacan... porque otakus algo más mayores los hay, aunque vayan dejando la afición a un lado), y es que directamente paso vergüenza ajena en general.

    A mí no me atraían muchas novedades, Bakuman y quizás Rinne por ser de Rumiko (aunque le tengo pánico desde la infumable -para mí- IYasha), pero tampoco me preocupa porque hay tantas cosas buenas editadas que no tengo aún... :-)

    ResponderSuprimir
  3. bueno, a mi me dan verguenza los locos que van por ahi gritando y llamando la atencion de la gente haciendo que te den verguenza ajena, me considero otaku, pero como ellos no XDD
    Yo no cambio las entradas... me gustan guardarmelas de recuerdo XP

    ResponderSuprimir