Hoy dejo las reseñas a un lado para criticar un poco y dar mi opinión sobre algo que me viene preocupando desde hace un tiempo, más o menos desde que me di cuenta de que mis capacidades económicas no dan para comprar todo lo que me llama la atención.
Binilla ya comentaba una vez en una entrada en su blog que hay un tipo de otaku que se compra todo, absolutamente todo lo que sale al mercado, sin aplicar ningún tipo de criterio. Yo estuve a punto de pertenecer a este grupo durante mis años pubescentes (hara cosa de seis o siete años -ahora tengo 21, por si os interesa-), aunque en esa época era más o menos comprensible: justo empezaban a salir todo tipo de series nuevas y novedosas, y además ser una chica y otaku tenía un atractivo añadido, porque aún te miraban raro por entrar en una tienda de cómics y reconocer que te gustaban esos "dibujos japoneses violentos y donde todo es sexo".
Mi colección manga contó en su momento con "perlas" como Tokyo Juliet o Kaikan Phrase, ambas vendidas hace tiempo, porque a mis tiernos 15 ó 16 años me parecían mangas super maduros. Pero claro, una se hace mayor y no se conforma con Marmalade Boy, y mucho menos cuando Ivrea ha puesto a tu alcance Paradise Kiss, y a partir del momento que conoces a Ai Yazawa ya no te conformas con cualquier cosa.
No tengo especial predilección por algún género de shoujo manga concreto, aunque sí que es verdad que en mi mangateca predomina el género fantástico con Card Captor Sakura, Magic Knight Rayearth, Ayashi no Ceres, Kamikaze Kaitou Jeanne y recientemente RG Veda. Las historias de amor, ya sean triángulos, formas geométricas más complicadas o simplemente para mostrar lo complicado que es ya de por sí tirar adelante con una relación, también me gustan siempre y cuando estén bien contadas.
Pero ese es mi gran problema: como hace unos dos o tres años que estoy desconectada del mundo del manga, ya no es como antes que estaba al corriente de todas las novedades y de lo que estaba en voga en Japón, y antes de leer un manga me guío por las recomendaciones de los foros, las opiniones de los fans y reseñas de internet. Sin embargo, a veces me llevo desilusiones, como es el caso de mi última lectura vía scans: Cherish, de Wataru Yoshizumi.
Este tomo único me decepcionó estrepitosamente. En primer lugar, las expectativas ya estaban altas por la autora y por la promesa de los mismos enredos típicos de sus mangas pero desde una perspectiva más adulta, tirando al josei. Además, según los comentarios de la gente, era una obra muy esperada y popular. Y a pesar de que es un manga de Wataru Yoshizumi y que su dibujo ha mejorado y que el argumento, si se desarrollaba bien, tenía muchas posibilidades de convertir Cherish en un gran manga, me decepcionó muchísimo porque lo que podría haber sido una gran historia queda cortada de repente y reducida a un solo tomo.
Luego podría entrar en lo que serían los mangas interminables que al final aburren porque el autor se ha quedado sin ideas pero necesita seguir alargando el chicle y exprimir todo el zumo (o le obligan a hacerlo, quien sabe), aunque ya no quede más zumo para exprimir. Ya comenté eso por encima en mi reseña de Hana Yori Dango, y creo que no necesita una entrada a parte porque ya lo han comentado otros bloggers.
Pero la verdad es que la poca recursividad de un autor a la hora de seguir con una historia es un elemento clave para que yo descarte un manga. Me pasó con la ya mencionada HYD, me pasó con Kaikan Phrase (¿hasta qué punto son necesarios 17 tomos de violación tras violación mientras alguien intenta meterse en medio de Sakuya y Aine?), y me pasó con muchas otras en las que los tópicos abundan y la originalidad o los giros que hacen que una historia se distinga del resto escasean.
Así pues, entre que me he vuelto especialmente selectiva a la hora de leer manga por los argumentos, y que la economía da para lo que da (y en serio, no hacen falta 500 tomos para contar una historia), mi mangateca cada vez es más escasa ^^U
Binilla ya comentaba una vez en una entrada en su blog que hay un tipo de otaku que se compra todo, absolutamente todo lo que sale al mercado, sin aplicar ningún tipo de criterio. Yo estuve a punto de pertenecer a este grupo durante mis años pubescentes (hara cosa de seis o siete años -ahora tengo 21, por si os interesa-), aunque en esa época era más o menos comprensible: justo empezaban a salir todo tipo de series nuevas y novedosas, y además ser una chica y otaku tenía un atractivo añadido, porque aún te miraban raro por entrar en una tienda de cómics y reconocer que te gustaban esos "dibujos japoneses violentos y donde todo es sexo".
Mi colección manga contó en su momento con "perlas" como Tokyo Juliet o Kaikan Phrase, ambas vendidas hace tiempo, porque a mis tiernos 15 ó 16 años me parecían mangas super maduros. Pero claro, una se hace mayor y no se conforma con Marmalade Boy, y mucho menos cuando Ivrea ha puesto a tu alcance Paradise Kiss, y a partir del momento que conoces a Ai Yazawa ya no te conformas con cualquier cosa.
No tengo especial predilección por algún género de shoujo manga concreto, aunque sí que es verdad que en mi mangateca predomina el género fantástico con Card Captor Sakura, Magic Knight Rayearth, Ayashi no Ceres, Kamikaze Kaitou Jeanne y recientemente RG Veda. Las historias de amor, ya sean triángulos, formas geométricas más complicadas o simplemente para mostrar lo complicado que es ya de por sí tirar adelante con una relación, también me gustan siempre y cuando estén bien contadas.
Pero ese es mi gran problema: como hace unos dos o tres años que estoy desconectada del mundo del manga, ya no es como antes que estaba al corriente de todas las novedades y de lo que estaba en voga en Japón, y antes de leer un manga me guío por las recomendaciones de los foros, las opiniones de los fans y reseñas de internet. Sin embargo, a veces me llevo desilusiones, como es el caso de mi última lectura vía scans: Cherish, de Wataru Yoshizumi.
Este tomo único me decepcionó estrepitosamente. En primer lugar, las expectativas ya estaban altas por la autora y por la promesa de los mismos enredos típicos de sus mangas pero desde una perspectiva más adulta, tirando al josei. Además, según los comentarios de la gente, era una obra muy esperada y popular. Y a pesar de que es un manga de Wataru Yoshizumi y que su dibujo ha mejorado y que el argumento, si se desarrollaba bien, tenía muchas posibilidades de convertir Cherish en un gran manga, me decepcionó muchísimo porque lo que podría haber sido una gran historia queda cortada de repente y reducida a un solo tomo.
Luego podría entrar en lo que serían los mangas interminables que al final aburren porque el autor se ha quedado sin ideas pero necesita seguir alargando el chicle y exprimir todo el zumo (o le obligan a hacerlo, quien sabe), aunque ya no quede más zumo para exprimir. Ya comenté eso por encima en mi reseña de Hana Yori Dango, y creo que no necesita una entrada a parte porque ya lo han comentado otros bloggers.
Pero la verdad es que la poca recursividad de un autor a la hora de seguir con una historia es un elemento clave para que yo descarte un manga. Me pasó con la ya mencionada HYD, me pasó con Kaikan Phrase (¿hasta qué punto son necesarios 17 tomos de violación tras violación mientras alguien intenta meterse en medio de Sakuya y Aine?), y me pasó con muchas otras en las que los tópicos abundan y la originalidad o los giros que hacen que una historia se distinga del resto escasean.
Así pues, entre que me he vuelto especialmente selectiva a la hora de leer manga por los argumentos, y que la economía da para lo que da (y en serio, no hacen falta 500 tomos para contar una historia), mi mangateca cada vez es más escasa ^^U
"y mucho menos cuando Ivrea ha puesto a tu alcance Paradise Kiss, y a partir del momento que conoces a Ai Yazawa ya no te conformas con cualquier cosa."
ResponderSuprimirMis gustos argumentales (y tmb ilustrativos) cambiaron cuando leí ParaKiss.
Yo aún hoy en día compro muchas series por ser del autor que es (CLAMP, Wataru, Ai Yazawa, etc) y muchas no son series buenas, es más, algunas las vendería si no fueran del autor que es xD
Gracias a dios, de momento no tengo necesidad de venderme mierda como Me Gustas porque Me Gustas de CLAMP o otra con titulo parecido de Wataru, ya que me hace "ilusión" tenerlas como fan de dichas mangakas, pero el dia que vea que mi casa va a rebentar con tanto tomo y que necesito pelas, tendré que replantearmelo seriamente.
Yo creo que cada uno escoje por lo que le conviene. Hay autoras que les compro todo lo que sale, y cada vez son más (Ako Shimaki, Moyoco Anno...) pero si que hay otros autores, que por mucho que me haya gustado una serie, no les vaya a comprar otra (Death Note me encanta, pero no me llama nada Blue Dragon...) suena contradicortio, pero soy rara xD
Yo me fio mucho por las recomendaciones de la gente, y a veces me llevo chascos, como en Monkey High School, pero en fin, soy selectiva en algunas series pero cuando ya las he comprado, ya que ultimamente me dado cuenta que no es lo mismo leer en scans que en tomo para que una serie me guste U_U
Eso si, basicamente compro shojo y sus derivantes, mi economia no da tmb para el shonen y el seinen, y eso que me gustaria probar con algunas series, pero de momento no me llama tanto como para gastarme mi sueldo ^^U
Yo también hacía lo mismo, especialmente con las CLAMP y Arina Tanemura (Yuu Watase iba encaminada al mismo destino pero me leí alguno de sus mangas un poco más "prescindibles" de prestado y Fushigi Yuugi puede que me la haga ahora que está en kanzeban), pero llega un punto en que tienes que volverte selectiv@ por eso mismo, por el espacio, por la calidad, por el dinero... Weno, eso pienso yo, vaya...
ResponderSuprimirSabes que a todas nos pasó Nerina T_T que comprabamos de todo lo que salía (porque hace 7 años no salian ni la mitad de mangas que hay ahora), ahora sería bastante imposible comprarse todo lo que sale XD, pero antes...ya ves! pobres bolsillos!.
ResponderSuprimirYo echo como tu, pero sin desconectarme, ando pendiente de las ultimas novedades, de lo ultimo en Japón, pero he tenido que recortar muchisimo la compra, porque no es un hobbie barato y ya no me gusta cualquier cosa!. Buena entrada! ;)
Pues sí, pobres bolsillos si nos tuvieramos que comprar todo lo que sale!
ResponderSuprimir